Por Martina Soriano
Periodista
Bogotá, Colombia.- He llegado a la conclusión, que algunas personas tienen problemas para aceptar los cambios, para muchos, pensar es un ejercicio agotador y dejan que otros piensen y decidan por ellos, Ciertas personas tienen problemas para aceptar lo nuevo, para dejar entrar lo diferente.
De ahí, que existen grupos que celebran una política de inmigracion, con regulaciones, pero más abierta, porque la ven como una manera de que la sociedad se dinamice, de innovar y de abrirse a nuevas culturas.
Otros grupos satanizan, denigran, y destruyen la imagen del extranjero. Y lo más impactante de esta situación es que los anti inmigrantes, son hijos de inmigrantes, (primera o segunda generación), estos son los que están elaborando y ejecutando las leyes en contra de los migrantes.
Hoy una de cada 30 personas es migrante, en la actualidad hay 281 millones de personas viven fuera del país en el que nacieron. Es gente que sale buscando seguridad, protección personal y social, empleo, bienestar, para ellos y su familia, personas que le huyen de las guerras, la violencia, la pobreza, ciudadanos que se desplazan buscando mejores condiciones de vida, que salen a trabajar y progresar, y quedan atrapados en un sistema.
