Santo Domingo.- Hay quienes usan los apodos para mostrar cariño, pero hay otros que los usan de forma despectiva, para humillar e incomodar a quienes les endilgan el sobrenombre.
Aunque también es cierto que al dominicano siempre le ha gustado poner alias o apodos que la mayoría de las veces trascienden a la edad adulta, porque en sus inicios a los padres o a cualquier otro pariente les pareció bonito o más fácil de pronunciar, pero hay apodos que pueden avergonzar.
La practica dar sobrenopmbres se da en todas las esferas sociales, pero en los barrios se usan tan comúnmente que es probable que si alguien busca con su nombre real a una persona, que se conoce por su sobrenombre, nadie sepa quien es.
Por ejemplo desde hace mas de 10 años conozco a una persona a quien llaman Chiquito y otra que le dicen Papito, de quienes nunca se han sabido sus nombres de bautismo.
También es normal acortar los nombres en el caso de un Ramon, llamarle Mon o llamar ´Tata´ a quienes se llaman Altagracia.
A los que se llaman Jesús, es común llamarle Chu, como es el caso de un conocido político que actualmente es cónsul en Nueva York, su nombre es Jesús Vásquez, pero su apodo es tan popular que aunque escriban su nombre correcto, siempre hay que incluir el ‘Chu’ entre paréntesis para que se sepa quien es.
Otro apodo reconocido es el del conocido político Luis José González Sánchez, quien fuera legislador del Partido Reformista y que en los circulos congresuales llamaban ‘Putico’.
Apodar como adulto, resurge como el bullying de la infancia, a veces aludiendo a la verdad, aunque estos sobrenombres a veces lastimen y causen malestar.
De Friki a Lengó
Siempre recuerdo con humor a un vecino mecánico, cuyo nombre nunca supe, aunque vivió frente a mi casa por casi 20 años, su sobrenombre era Friki, era bromista y siempre tomaba mucho ron. Un día no pude contener la curiosidad y le pregunté de donde le venía el apodo.
Al parecer le gustaba su apodo, pues lo decía con orgullo, tal vez porque no sabia nada de inglés. Me contó que cuando era niño, durante la invasión americana de 1965 le gustaba ir a la base de los soldados yanquis. Niño al fin era bastante ‘jodón’, como dicen aquí, a los niños muy hiperactivos.
Muy extrovertido e hiperactivo, siempre estaba moviéndose y haciendo cosas para llamar la atención, por lo que cuando le hablaban le decían : ‘ Hey Freak…’, quizás burlonamente, pero la gente dominicanizó el mote y se le quedó el mote de Friki.
¿ Y que es un freak ? dependiendo del contexto en que se use, puede traducirse como loco, bicho raro o excéntrico, también se utiliza para llamar a alguien obsesionado con un tema o a un fanático de la tecnología.
El mote de ´Lengó´
Lengo era un niño que vivía en Montecristi, cerca de donde estaba instalada la compañía americana Banana Fruits Company. En los años 50’s del siglo pasado, el pequeño siempre iba a jugar allí molestando a los trabajadores, que le decían ´´let´s go´´, que aunque significa vamos, en ese contexto era ´´vete´´, sin embargo, en la comunidad de Manzanillo, de Montecristi, encontraban graciosa la frase que convirtieron en Lengó.
Aunque es cierto que los apodos sigue usandose, cada vez más aumenta la tendencia de padres que no quieren que sus hijos lleven apodos, que puedan lastimarle o avergonzarles en el futuro.

