Vie. Oct 22nd, 2021
Dr. Juan Lorenzo Ubiera

Dr. Juan Lorenzo Ubiera
Dr. Juan Lorenzo Ubiera
Santo Domingo.- De los 300 mil nacidos vivos cada año en el país, alrededor del 12 por ciento son prematuros, y de éstos, entre 150 y 300 corren el riesgo de quedar ciegos, tragedia que el retinólogo Juan Lorenzo Ubiera atribuye a la negligencia médica o paterna en el tratamiento de estos casos.
El Dr. Ubiera, presidente de la Fundación contra la Retinopatía de la Prematuridad, afirma que más del 33 por ciento de los niños y niñas que acuden al Patronato Nacional de Ciegos perdieron la visión por esta causa, que sólo podrá ser combatida “cuando sean establecidas sanciones legales contra los médicos y padres que incurran en negligencia”.
“La retinopatía de la prematuridad es la principal causa de ceguera en la infancia. República Dominicana debe dejar establecida la responsabilidad médico-legal, a fin de que los médicos informen de manera obligatoria a los padres que los bebés nacidos antes de tiempo deben ser evaluados por un oftalmólogo especializado antes del primer mes de vida”, expone.
El especialista de la Fundación Centro Láser asegura que aumenta constantemente el número de casos de bebés prematuros condenados a la ceguera porque algunos médicos involucrados en su manejo no están concientizados acerca de los graves riesgos que encierra la retinopatía de la prematuridad.
Asimismo, agrega Ubiera, muchos padres no atienden el referimiento del pediatra al oftalmólogo especializado, lo que en algunos países también es sancionado, incluso con el traspaso de la custodia de los bebés a padres adoptivos.
“En República Dominicana, cuando un bebé queda ciego por retinopatía de la prematuridad, no se responsabiliza a los médicos ni a los padres ni al Estado; no hay penas ni sanciones, a pesar de que esas criaturas quedan sin visión de manera irreversible, lo que es totalmente evitable en nuestros días”, añade.
Ubiera explica que el país cuenta con servicios completamente gratuitos de oftalmología pediátrica en maternidades como Nuestra Señora de La Altagracia, de Los Mina, y de La Mujer, en Santo Domingo; y hospitales como el José María Cabral y Báez, de Santiago.
Asegura que cuando un bebé prematuro queda ciego, es porque han fallado los sistemas estatales de referimiento y canalización médica, así como de concientización a los padres, dado que cada recién nacido debe ser sometido a pruebas diagnósticas, controles de visita, seguimiento estricto y manejo adecuado por parte de especialistas.
El presidente de la Fundación contra la Retinopatía de la Prematuridad considera que garantizar la salud visual de los prematuros debe constituir una prioridad dentro de las políticas de salud y seguridad social del Estado dominicano, asumida especialmente por el Ministerio de Salud Pública.

Totalmente prevenible.
La retinopatía de la prematuridad es una complicación totalmente prevenible con los avances de la oftalmología moderna: lo único que debe hacerse es referir a los bebés a los servicios especializados públicos o privados.
“Algunos prematuros quedan ciegos porque, al no recibir atención oftalmológica adecuada, los vasos sanguíneos que alimentan la retina no se desarrollan normalmente y ésta no recibe sangre. Por falta de oxígeno, el tejido muere, cicatriza y se desprende”, explica Ubiera.
El especialista de Centro Láser establece que los bebés de menor peso, unas tres libras y media, y mayor prematuridad, entre 28 y 32 semanas, son los más proclives a desarrollar retinopatía.

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