Un adiós a Doña Susana Morillo

Margarita Brito

Susana Morillo
Susana Morillo

Hace unos cinco años un grupo de cronistas sociales nos encontrábamos en el local de Acroarte, donde se celebraría una reunión de esa entidad, entre bromas y anecdotas surgió el tema de la muerte, doña Susana Morillo, alrededor de la cual estábamos sentadas tomó la palabra para expresar su parecer, indicando que no le gustaría que la recordaran con lágrimas y hasta cantó algunas estrofas de un merengue conocido ´cuando yo me muera no quiero batoala…´

Susana Morillo,   figura emblemática de la crónica social en República Dominicana, murió ayer a la edad de 94 años., precisamente cuando se celebraba una nueva elección en la asociación de la que fuera fundadora.

Conocida por su don de la gente, doña era el alma de las reuniones, hacía reir y siempre tenía una historia agradable que contar.

Laboró incansablemente en el periodismo, fue el periódico    Hoy el último en publicar sus aportes hasta hace pocas semanas. Ni su avanzada edad, ni sus problemas de salud la detenían. Ejerció  desde 1963 en diferente medios de comunicación.

Sus restos serán expuestos hoy, a partir de las nueve de la mañana,  en la funeraria Blandino de la Abraham Lincoln,  donde se oficiará una misa de cuerpo presente. El  sepelio será a las cuatro de la tarde en el Cementerio Nacional de la Máximo Gómez.

Le sobreviven su hijo Héctor Báez Morillo, su hermana Yolanda y sus nietos Ana Amelia, Raúl y Paula; Laura Isabel y Miguel Andrés y su biznieta Laura Paula Báez.

La muerte de doña Susana  Morillo, ayer a las cuatro de la tarde, en la clínica Abreu, de un infarto cardíaco, enluta a  la crónica de social de República Dominicana, que perdió a una de sus más connotadas miembras, a quien llamaban la decana del periodismo de sociales.

“El día que parta de esta tierra, quiero ser recordada como una persona pulcra”, dijo recientemente doña Susana Morillo a Cándida Ortega, su amiga por más de  25 años.

Se inició en el periodico Listín Diario, con el seudónimo de Vesta, tras dejar  de lado su carrera de pianista.  Escribía  en el periódico Hoy desde  2002 su  columna “Visto y Oído”.

Susy, como le llamaban sus amigos, era recibida con buen ánimo por los  anfitriones de encuentros sociales a  los  que asistía, pues no sólo cubría,  sino que en ocasiones  sorprendía  con canciones, tocando el piano o con  una poesía.

Graduada  en  taquigrafía y mecanografía bilingüe,Fue reconocida en varias ocasiones por su labor en los medios de comunicación, como son los casos de la Cámara de Diputados, el  Instituto Superior Mercy Jáquez y  la Lotería Nacional, este último lo  recibió con lágrimas, rodeada de sus colegas de la crónica social.

Para el doctor Rafael Molina Morillo, director del periódico El Día, doña Susana Morillo se distinguía por su educación, cultura, trato amable y alegre.

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