Cien cooperativas analizan la transformación digital y valores para construir una mejor sociedad
90 cooperativas dominicanas y delegaciones de diez países caribeños y centroamericanos abren hoy viernes y mañana sábado una jornada de conferencias, paneles e intercambios de experiencias…
90 cooperativas dominicanas y delegaciones de diez países caribeños y centroamericanos abren hoy viernes y mañana sábado una jornada de conferencias, paneles e intercambios de experiencias para analizar la tecnología digital con sentido humano
Punta Cana.- El Consejo Nacional de Cooperativas informó que este viernes 30 de octubre inicia un tiempo para la reflexión, el pensamiento y el accionar del cooperativismo en procura de dar sentido social al uso de los avances tecnológicos vinculados a los valores y principios de un sector que en el país fue iniciado hace 80 años cuando se fundó la Cooperativa Manoguayabo.
Con el inicio ayer jueves 29 del XIII Congreso Nacional del Cooperativismo Dominicano y el VIII Congreso Internacional en el Barceló Convention Center del Hotel Barceló Bávaro, con discursos que llaman a ratificar la identidad del sector, inicia hoy un programa con 6 conferencias, cuatro paneles y presentación de experiencias cooperativas.
En la jornada de apertura, la pieza más resaltante como planteamiento de objetivos fue el discurso de la presidenta del Consejo Nacional de Cooperativas, Eufracia Gómez Morillo.
Maritza López, directora ejecutiva del Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo – IDECOOP (que celebra el aniversario de su fundación), llamó a que aumente el número de cooperativas que participen en los procesos de construcción de una sociedad mejor y más justa.
En tanto, Miguel Polanco Wessin, veterano directivo cooperativista y enlace con el Poder Ejecutivo, tuvo una participación en la cual resaltó la responsabilidad del sector para impulsar la justicia social, reducir la pobreza y fortalecerse mediante alianzas.
Por su lado, Iván Otero, presidente de la Liga de Cooperativas de Puerto Rico, presentó un mensaje de solidaridad al cooperativismo dominicano.
El encuentro, convocado bajo el lema «Identidad Cooperativa y Transformación Digital para Construir un Mundo de Paz», reúne a delegaciones locales e internacionales provenientes de países como Honduras, El Salvador, India, Cuba, Colombia, Ecuador y Curazao.

La apertura técnica y doctrinal estuvo encabezada por la presidenta del Consejo Nacional de Cooperativas (CONACOOP), Eufracia Gómez Morillo, quien ofreció un discurso inaugural articulado sobre la necesidad de preservar los valores doctrinales frente al avance vertiginoso de la tecnología, instando a humanizar el entorno digital y consolidar la unidad del sector. Fue transmitida en vivo por redes sociales mediante @conacooprd y empleando el hashtag #Congresocooperativo.
Durante la sesión inaugural, Gómez Morillo enfatizó que la transformación institucional solo adquiere sentido cuando impacta positivamente la vida cotidiana de las personas y sus entornos comunitarios:
“Cuando una cooperativa se transforma, mejora la vida de sus asociados. Cuando se unen las cooperativas, mejoran las comunidades. Y cuando todo un movimiento coopera con visión, compromiso e innovación, puede contribuir al cambio radical del país.”
El planteamiento central del congreso radica en que la identidad cooperativa no constituye un dogma estático, sino una guía dinámica de actuación ética y social. Preservar esta identidad en el siglo XXI implica garantizar que la toma de decisiones mantenga al asociado como el sujeto central de la actividad económica, evitando la asimilación irreflexiva de lógicas puramente mercantilistas.
Transformación digital con rostro humano
Uno de los debates nodales que serán analizados y planteados en las jornadas de trabajo que se inician ya este viernes 30 y mañana sábado 31 de octubre, finalizando el domingo, será la integración de la tecnología en la gestión cooperativa.
Los expertos consultados indicaron que hoy plantearán el riesgo de que la digitalización distancie a las instituciones de sus bases o genere exclusión financiera, por lo cual la presidenta, desde la apertura ayer, y la directiva del CONACOOP abogaron por un uso razonado, inclusivo y con perfil humano de las plataformas tecnológicas.
La adopción de herramientas digitales, según las directrices trazadas en la actividad, debe orientarse a democratizar el acceso a los servicios financieros y sociales, especialmente en zonas rurales y en sectores poblacionales históricamente marginados de la banca tradicional.
Los expertos que detallan a partir de hoy viernes el tema tienen la directriz de que la tecnología es concebida como un vehículo para potenciar la eficiencia operativa, robustecer la seguridad de la información y extender la capacidad de respuesta de las cooperativas sin sacrificar la cercanía comunitaria.

Se subrayó la urgencia de formular una agenda colectiva de transformación digital que garantice la interoperabilidad y el acceso a la innovación para todas las entidades del sector, independientemente de su escala de activos:
- Sólida gobernanza digital: Implementación de protocolos de ciberseguridad y protección de datos para resguardar el patrimonio de los asociados.
- Inclusión rural y de género: Acompañamiento tecnológico y alfabetización digital para mujeres rurales y jóvenes emprendedores.
- Reducción de la brecha operativa: Generación de alianzas estratégicas para que las pequeñas y medianas cooperativas accedan a infraestructura tecnológica avanzada en condiciones de equidad.
Justicia social y modelo económico inclusivo
El cooperativismo dominicano reafirma su vocación como instrumento de movilidad social y redistribución equitativa del ingreso. En un mercado dominado por la lógica del beneficio corporativo, la empresa cooperativa reinvierte sus excedentes en la propia comunidad, garantizando que el ahorro individual se traduzca en crédito productivo, educación, salud y vivienda para sus miembros.
El congreso dejó asentado que la función social del cooperativismo resulta indispensable para ofrecer alternativas a quienes no encuentran cabida en la arquitectura del gran poder financiero. Mediante el fomento de la cultura del ahorro, el financiamiento a la micro, pequeña y mediana empresa y la creación de empleos dignos, el sector contribuye de manera directa a la mitigación de la pobreza y a la estabilidad socioeconómica del país.
Asimismo, la justicia social en el ámbito cooperativo abarca la equidad de género y la participación activa de los sectores vulnerables. La presencia en la mesa directiva de representación especializada, como la Dirección del Comité de Género de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), refuerza la orientación de políticas institucionales orientadas a garantizar la igualdad de oportunidades en la toma de decisiones y el acceso a los recursos.
Sostenibilidad ambiental y responsabilidad social
El compromiso con el entorno natural y el bienestar integral de la población constituye otro de los ejes doctrinales analizados en las mesas de trabajo. El séptimo principio cooperativo —el interés por la comunidad— exige asumir un papel proactivo en la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible.
En este marco, las reflexiones orientan al sector hacia la adopción de criterios de sostenibilidad ambiental en sus operaciones financieras y comunitarias. Esto incluye la promoción de créditos verdes, la financiación de proyectos de energía renovable, la educación ambiental de los asociados y el estímulo a prácticas agrícolas sostenibles en el campesinado dominicano.
Los más conscientes dirigentes cooperativos, tal cual lo han establecido experiencias como la de la Vega Real, entienden que la preservación del patrimonio natural es una condición sine qua non para el bienestar de las generaciones futuras.
Jornadas como las de Cooperativa Maimón y La Altagracia propugnan por el fomento de la salud preventiva y el bienestar integral, como parte de la responsabilidad social cooperativa.
Cooperativas como las de las enfermeras, los médicos y los maestros han desarrollado programas educativos, operativos médicos comunitarios y alianzas con entidades de previsión social. Las cooperativas complementan la acción del Estado en la promoción de hábitos de vida saludables y la prevención de enfermedades, fortaleciendo el tejido social desde la base.
Gómez Morillo sostiene que la responsabilidad cooperativa abarca, por tanto, una visión holística del desarrollo que integra la viabilidad económica con el respeto por el medio ambiente, la promoción de la salud y el fortalecimiento de la cohesión social.
Las deliberaciones de estos congresos, que inician desde esta mañana y que concluyen el domingo, buscan trazar el rumbo de un movimiento más integrado, moderno, transparente e inclusivo, capacitado para liderar la transformación social del país sobre las bases de la paz, la justicia y el progreso compartido.