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Masculinidad sana debe estar fundamentada en valores de igualdad

La masculinidad frágil es un concepto sociológico y psicológico que describe la necesidad constante de validar, demostrar o proteger la hombría tradicional mediante conductas defensivas, agresivas o…

Masculinidad sana debe estar fundamentada en valores de igualdad
Heidy Camilo Hilario
La masculinidad frágil es un concepto sociológico y psicológico que describe la necesidad constante de validar, demostrar o proteger la hombría tradicional mediante conductas defensivas, agresivas o de rechazo hacia todo lo que no se considere "varonil.
En los tiempos antiguos la masculinidad se demostraba con fuerza, dominio, poder y control. Ir a la guerra era parte del legado de la hombría y ser conquistador era la evidencia de la marca hombre.
Así lo expresa la psicóloga clínica Heidy Camilo Hilario, agregando que el sexo en muchas ocasiones es sinónimo de relaciones sexuales, sin embargo lo cierto es que conceptualmente, es la característica biológica con la que se nace en las especies animales, en el caso de la especie humana el varón posee los cromosomas XY y la hembra XX, dichas diferencias en el ADN evidencian si es hombre o mujer, así como diferencias anatómicas en el tema hormonal y órganos reproductivos.
El género es la construcción social que se fundamentó en el sexo, es la asignación de características tanto de personalidad (o la expectativa de la misma) en función de si se nace hombre o mujer.
Explica que “en dichas características podemos hablar de lo femenino y masculino. Cuando se nace con pene se espera que dicho hombre, macho, masculino se comporte con actitudes y aptitudes que correspondan al sexo con él se nació. Se le exige al varón ser fuerte, valiente y conocedor de temas de mecánica, electricidad, protección y con aptitudes que sean para resolver problemas de dinero. Claro todo esto dictado por un concepto de masculinidad basado en el machismo”.
En ese sentido se debe ser varón y demostrarlo cumpliendo con las 4 P: proveedor, tener y saber administrar el dinero; protector, conocer y saber todo lo necesario para proteger a alguien de una situación peligrosa. Progenitor, ser heterosexual y además tener hijos que demuestren en evidencia que puedan probar que es fértil. Y por último y no menos el poder/prestigio, que es ser alguien que digno de respeto porque es alguien poderoso y de excelente reputación.
Una sana masculinidad
Camilo, quien tiene su consulta en el Centro Vida y Familia, expresa que estas son las expectativas de años atrás, pero en los tiempos actuales aparece un concepto diferente donde la idea de masculinidad se está reconstruyendo para dar paso a un elemento que carece de valía estructural pues nos presenta al hombre “princeso”, prototipo masculino alejado de masculinidad tradicional y que aunque quiera parecer masculinidad “sana” está muy alejado de esa visión, pues son hombres que esperan y pretenden que la mujer sea la activa, incitadora y además quien sostenga el vínculo conyugal.
“La construcción de una masculinidad sana debe estar fundamentada en los valores de la igualdad y la equidad donde tanto hombres como mujeres puedan observarse como seres humanos con fortalezas y debilidades.  Donde se aprecie, se validen y se ejecuten las acciones desde las capacidades sin tener en cuenta o como factor agregado el tema sexo/genero. Mostrar o evidenciar interés tanto erótico como romántico es un elemento en conjunto y no debe ser tomado como una muestra de fuerza o lucha de poder”, concluyó.

Margarita Brito

Periodista con más de 20 años de experiencia en radio, televisión y prensa escrita. Esposa, madre y abuela. Escribo porque me gusta y porque nada me es ajeno.

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