Madrid, España.- El Papa León XIV se reunió durante una hora en la Nunciatura Apostólica con un grupo reducido de víctimas seleccionadas por la propia Conferencia Episcopal, lo que ha levantado críticas por parte de hasta nueve asociaciones de los afectados, estimados en unos 440.000 por el Defensor del Pueblo. es.euroneews.com
Tras recibir al presidente del Gobierno en la Nunciatura Apostólica, pronunciar un discurso ante eñ hemiciclo del Congreso de los Diputados y verse con los obispos españoles en la sede de la Conferencia Episcopal, el pontífice se reunió con unas seis víctimas de abusos sexuales por parte de miembros vinculados a la Iglesia Católica.
León XIV pasó casi una hora con los afectados, quienes habrían sido seleccionados por la propia Conferencia Episcopal y recibidos en la sede madrileña de esta institución. Hasta nueve asociaciones de víctimas han criticado no estar presentes en este encuentro y que la preselección se haya realizado por parte de la propia institución eclesiástica.
«No es normal que cuatro o cinco víctimas de un plan surgido desde la Iglesia vayan a ser, única y exclusivamente, quienes se reúnan con el papa», ha reprochado Juan Cuatrecasas, portavoz de la Asociación Nacional Infancia Robada (ANIR).
De acuerdo con un comunicado difundido por la Santa Sede, quien ha asegurado que el Papa les ha escuchado «con cariño y atención», Robert Prevost se ha comprometido para que las propuestas de las víctimas «sirvan de base» para futuros esfuerzos.
El Papa concluirá su visita a la capital en un encuentro con voluntarios en IFEMA, tras lo cual pondrá rumbo a la pata catalana de su ‘tour’ ibérico con un vuelo hacia Barcelona.
Califica de «plaga» a los abusos sexuales en la Iglesia
León XIV lanzó este lunes un contundente mensaje a los obispos españoles sobre la necesidad de afrontar los casos de abusos en el seno de la Iglesia durante su visita a la sede de la Conferencia Episcopal Española (CEE), en Madrid.
En uno de los pasajes más significativos de su intervención, el Pontífice calificó este problema como una «plaga» y reclamó una respuesta firme por parte de la Iglesia. León XIV subrayó que quienes han sufrido estas situaciones deben ser el centro de cualquier actuación y defendió que «cada persona herida debe poder encontrar escucha sincera, acogida, protección y cambios reales de sanación».
El Papa situó además esta responsabilidad más allá de la jerarquía eclesiástica y apeló al conjunto de los fieles para implicarse en la respuesta a esta crisis. En este sentido, afirmó que toda la comunidad católica está llamada a actuar frente a esta realidad. «La comunidad eclesial está llamada a responder con la escucha, la verdad, la justicia, la reparación y un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado», señaló ante los obispos reunidos en la sede de la Conferencia Episcopal.

