Sáb. May 28th, 2022

Misisipi, EE.UU.- Tras capturar un enorme cocodrilo de cuatro metros de longitud, el cazador John Hamilton lo llevó a la planta de procesamiento Red Antler de Shane, en Yazoo City (Misisipi, EE.UU.), para hacerlo disecar. Y lo que se encontró en su interior dejó a todos sorprendidos.rt.com

Cocodrilo con tesoro dentro

Shane Smith, propietario de la planta, dijo que estaba examinando el estómago del saurio, de más de 340 kilos, y descubrió dos objetos inusuales: una punta de flecha y una plomada (un instrumento pesado con forma de lágrima) que, según los historiadores, eran piedras utilizadas por los nativos americanos hace miles de años.

En la página de Facebook de Red Antler difundieron el descubrimiento con un mensaje: «Hemos estado cortando unos cuantos cocodrilos grandes para ver lo que había en su estómago. Hasta ahora todos han tenido allí algo genial. Pero el cocodrilo de cuatro metros traído hoy por John Hamilton produjo la sorpresa del año».

Smith especuló en un primer momento que el caimán pudo haberse comido una flecha que alguien le había disparado, pero ese no era el caso. Entonces pensó que probablemente se trataba de algo que estaba tirado por ahí y que el reptil se comió en un intento de ayudarse en la digestión, ya que esos animales a veces tragan piedras para romper los trozos más duros de los huesos que ingieren, según le comentó a Clarion Ledger.

La punta de un arma primitiva de probablemente 5.000 a 6.000 años de antigüedad, mientras que la plomada databa de alrededor del 1700 a.C.

James Starnes, director de geología de superficie del Departamento de Calidad Medioambiental de Misisipi, examinó una foto de la punta de flecha y determinó que el objeto no es exactamente eso. Es la punta de un arma primitiva de probablemente 5.000 a 6.000 años de antigüedad, mientras que la plomada databa de alrededor del 1700 a.C.

Cocodrilo con tesoro dentro

Utilizado ya por entonces en la pesca para lastrar las redes, el objeto está hecho de hematita u óxido férrico. Con todo, y a pesar de su clásica forma de lágrima, Starnes no está muy seguro de que sea en realidad una plomada.

Por Margarita Brito

Periodista con más de 20 años de experiencia en radio, televisión y prensa escrita. Esposa, madre y abuela. Escribo porque me gusta y porque nada me es ajeno.

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