Recién hoy, cinco días después de las elecciones presidenciales y luego de un reñido escrutinio, la hija del ex dictador Alberto Fujimori reconoció la derrota.
«Aceptamos democráticamente estos resultados de la ONPE (Oficina Nacional de Procesos Electorales), porque somos una organización política seria y por respeto al pueblo peruano», dijo Keiko Fujimori en un pronunciamiento, flanqueada por los legisladores de su partido, Fuerza Popular, que asumen el 28 de julio.
La candidata hizo hincapié en sus congresistas y marcó que será desde allí que comandará la oposición: «Tenemos una agenda legislativa con los principales puntos de nuestro plan de gobierno y defenderemos los intereses del pueblo. Tenemos la convicción y la fuerza».
Sobre su futuro personal, aseguró que permanecerá en Perú. «Seguiré trabajando en el encargo que la mitad del Perú nos ha dado. Tengo un compromiso con mi país y aquí me quedo«.

