Primera Dama saluda al Papa Francisco I

primera dama
Roma, Italia.
La Italia, Roma
La primera dama dominicana Cándida Montilla de Medina vivió una gran emoción ayer al saludar al papa Francisco tras la ceremonia de entronización del nuevo cabeza de la Iglesia Católica en el Vaticano.
Según narró en una intervención radial el periodista Rafael Ovalles, quien viajó a Roma junto a la esposa del Presidente, cuando Montilla de Medina se identificó ante Francisco, éste le respondió: “La tierra del padre Emiliano Tardif” y ella le confirmó, “Sí, padre, la tierra de Emiliano Tardif”.
Ovalles dijo que la referencia fue muy especial para la Primera Dama porque fue a través del padre Emiliano Tardif que ella se acercó a la Iglesia Católica, a la cual pertenece desde hace quince años.
Según lo indica el protocolo, la Primera Dama asistió a la audiencia con un vestido negro, con el largo por debajo de las rodillas, y una mantilla también negra. Montilla de Medina llegó a Roma, Italia, como cabeza de la Misión Especial encomendada por el presidente, su esposo, Danilo Medina, para representar al Gobierno dominicano en los actos solemnes de toma de posesión de Su Santidad Francisco.
La misión, designada por el presidente Medina mediante el decreto 80-13 , está integrada, además, por el ministro de la Presidencia, José Ramón Peralta; el viceministro de Relaciones Exteriores, José Manuel Trullols, y el embajador Extraordinario y Plenipotenciario ante la Santa Sede, Víctor Grimaldi, quien los recibió en Roma. Montilla de Medina, junto a los demás comisionados, viajó este domingo, en el vuelo comercial 6646, de la línea aérea Iberia, que partió pasadas las 9:00 de la noche desde el Aeropuerto Internacional de Las Américas, con destino a Madrid, España. La misión que llegó a Roma para representar al Gobierno dominicano en los actos de entronización del papa Francisco.

Acerca de Margarita Brito

Periodista con más de 20 años de experiencia en radio, televisión y prensa escrita. Esposa, madre y abuela. Escribo porque me gusta y porque nada me es ajeno.

Ver todas las entradas de Margarita Brito →

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *