El huracán María devastó en el Caribe

Algunos estudios científicos sugieren que la magnitud de los desastres naturales se ha intensificado como consecuencia del cambio climático, originado por la contaminación y el calentamiento global.

El paso de los huracanes Irma, Katia y José  y María por el Caribe, dejando muerte y destrucción en el Caribe y los terremotos ocurridos en México y Japón apenas este 19 y 20 de septiembre, ocasionaron que un sector de la comunidad científica se replantee las causas que originan estos desastres naturales, surgiendo como una hipótesis el cambio climático, pese a no contar aún con las pruebas suficientes para sustentar dicha conclusión.

Los científicos afirman queel número de ciclones no aumentarán, pero si podrían intensificar su intensidad, como consecuencia del cambio climático.

Muchas zonas em México quedaron destruidas

Cuánto está influyendo el cambio climático en su periodicidad, aumento de categoría y, por consiguiente, en su poder destructor y capacidad de amenazar la vida y bienes, es un tema de gran importancia para los pueblos y gobiernos del Caribe y el Golfo de México, incluido Estados Unidos.

Hay una abrumadora evidencia científica sobre la incidencia del cambio climático en la generación de fenómenos meteorológicos extremos y tras el paso de Harvey por Estados Unidos varios reconocidos investigadores lo afirmaron categóricamente.

Uno de estos es James Hansen, ex responsable de cambio climático en la NASA, con funciones similares en la Universidad de Columbia, quien declaró al portal Democracy Now que como consecuencia de los cambios en la composición de la atmósfera, provocados fundamentalmente por la quema de combustibles fósiles, el planeta se está calentando y el nivel del mar ha comenzado a aumentar debido a que el océano se está calentando y el hielo se está derritiendo.

El huracán Irma destruyó San Martin

«El volumen de vapor de agua en la atmósfera está aumentando debido a que la atmósfera se está calentando y, por consiguiente, la cantidad de agua que cae durante estas tormentas es mayor debido al calentamiento global provocado por el ser humano. Las tormentas eléctricas, los tornados y las tormentas tropicales obtienen su energía de la energía que está latente en el vapor de agua. Estas tormentas son en gran medida el resultado de los efectos provocados por el ser humano”, añade.

Por su parte, el sitio web Carbon Breef publica un elocuente mapa que refleja el estudio de la influencia del cambio climático en 144 eventos meteorológicos extremos analizados en 138 artículos científicos arbitrados https://www.carbonbrief.org/mapeo-como-el-cambio-climatico-afecta-eventos-meteorologicos-extremos-alrededor-del-mundo.

Según las investigaciones realizadas sobre el tema, el calentamiento global origina un cambio en el clima, por lo que se produce más calor en esta zona. Esto podría tener incidencia en los fenómenos descritos, pese a que los estudios realizadas no han ofrecido resultados concluyentes sobre esta hipótesis.

Andreas Friedrich, del Servicio Meteorológico alemán señala que «para poder decirlo, necesitaríamos datos verificables de un aumento de las tormentas en los últimos 30 años. Pero ese no es el caso”.

Por otra parte, los terremotos se producen por el movimiento de las placas tectónicas, es decir, de los dos grandes bloques que se forma la tierra. Cuando dos de estas estructuras chocan, producen una gran cantidad de energía que, al desprenderla, origina un terremoto.

Algunos expertos acusan al calentamiento global de ser este el que origina estos desastres, a través de la presión por el aumento de la masa en el planeta, ya que se derriten los glaciares aumentando el nivel del mar.

Enrique Maurtua Konstantinidis, director de Cambio Climático en Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), el meteorólogo Mauricio Saldívar y la periodista Nora BäR analizaron los pasados huracanes y terremotos.

Cambio climático y terremotos

Consultado sobre si el cambio climático influye en un sismo, Maurtua Konstantinidis sostuvo que la capacidad de la atmósfera en terremotos es sumamente baja. Sin embargo, «los huracanes con proporciones devastadoras fueron alimentados por un mar cada vez más caliente, con mayor volumen de agua y con consecuencias trágicas».

Con respecto a los terremotos, Nora Bär señaló: «El gran problema de los terremotos es que se pueden prever pero con un rango de tiempo muy amplio y, cuando ocurren en zonas muy pobladas, el impacto es enorme».

«Los huracanes absorben energía y se mantienen vivos gracias a la temperatura superficial del mar, que debe estar entre los 26°C y 27°C. Si el océano está caliente, motoriza al huracán, y esa es una de las razones por la que no ocurren en los mares argentinos», indicó Saldívar.

Además, Saldívar contó que, del calor excedente del efecto invernadero, sólo el 7% se evidencia en la temperatura de la superficie y el 97% restante es absorbido por el mar. «Si la superficie del mar es más cálida, hay mayor calor para que se generen este tipo de eventos. No se genera mayor cantidad de huracanes ni son más frecuentes, sino que todos estos fenómenos asociados son más dañinos», precisó.

Fuentes: Telesur, cubadebates, vanguardia del pueblo, lanación.com.ar

Por Margarita Brito

Periodista con más de 20 años de experiencia en radio, televisión y prensa escrita. Esposa, madre y abuela. Escribo porque me gusta y porque nada me es ajeno.

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