Margaret Almánzar, psicóloga clínica

 

 

La especialista advierte que el VIH no anula la vida sexual y que quien vive con esta condición puede experimentar deseo e intención de materializarlo tanto como cualquier otra persona y que que la psicoeducación juega un papel fundamental en estos casos , además del acompañamiento continuo del infectólogo.
Santo Domingo.- Recibir un diagnóstico de VIH implica, para muchas personas, atravesar un proceso de duelo asociado a la pérdida de la percepción de salud, así como a los cambios a los que se estará sujeto ante esta nueva realidad.
Así lo afirma la psicóloga clínica Margaret Almánzar, quien detalla que el impacto de la enfermedad se refleja en los diferentes ámbitos de la vida de la persona, entre ellos el área sexual, especialmente al considerarse una de las vías de transmisión.
La terapeuta sexual, familiar y de parejas recuenta que aún hoy, persisten numerosos mitos en torno a las formas de contagio, por lo que es importante aclarar que el VIH se transmite a través de ciertos líquidos corporales, como la sangre, el semen, las secreciones vaginales y la leche materna. Pero el virus no se transmite por el aire, el agua ni por el contacto casual, como abrazos, besos, o al compartir platos o cubiertos.
“La vivencia de la sexualidad después de un diagnóstico como este puede generar temor, incertidumbre o miedo a la transmisión de la infección. No obstante, es importante tener en cuenta que el VIH no anula la vida sexual. Quien vive con esta condición puede experimentar deseo e intención de materializarlo tanto como cualquier otra persona”, explica la terapeuta que tiene su consulta en el Centro Vida y Familia.
Almánzar expresó que la psicoeducación juega un papel fundamental en estos casos y es importante el acompañamiento continuo del infectólogo que es el profesional capacitado para tratar la infección y con quien se deben abordar dudas e inquietudes.
Asimismo, el seguimiento adecuado del tratamiento con antirretrovirales resulta esencial para el control del virus y la calidad de vida.
Concluye que a pesar de los avances médicos, continúa existiendo una gran desinformación y estigma en torno al VIH, siendo esta, quizás, una de las mayores limitantes para quienes viven con esta condición.
“Tener VIH no representa una sentencia de muerte ni implica renunciar a una vida plena”, dijo.

Definiendo el virus
El Virus de la Inmunodeficiencia Humana, mejor conocido como VIH, es un virus que ataca el sistema inmunitario del cuerpo. Cuando este sistema se debilita gravemente, la infección puede evolucionar a SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida), que corresponde a la fase más avanzada de la enfermedad.

Por Margarita Brito

Periodista con más de 20 años de experiencia en radio, televisión y prensa escrita. Esposa, madre y abuela. Escribo porque me gusta y porque nada me es ajeno.

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