San Diego, California, USA.- La misión Artemis II culminó con éxito este viernes 10 de abril tras un impecable amerizaje en el Océano Pacífico, cerca de la costa de San Diego, marcando un hito en la exploración espacial moderna. La cápsula Orión tocó el agua pasadas las 19:00 (hora Ecuador), cerrando una histórica travesía alrededor de la Luna. cnn.com y bbc.com
Los cuatro astronautas a bordo, Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, sobrevivieron al momento más extremo del retorno: una reentrada a la atmósfera terrestre de apenas 13 minutos en la que la nave se convirtió en una esfera de plasma, alcanzando velocidades superiores a los 40.000 kilómetros por hora y temperaturas cercanas a los 2.500 grados Celsius.
Durante esos minutos de máxima tensión, la cápsula perdió comunicación con el control en Tierra, como estaba previsto. Sin embargo, tras superar el “silencio de radio”, la tripulación logró restablecer contacto con Houston y confirmó que todo estaba bajo control.
“Houston, aquí Integrity, los recibimos alto y claro”, fue el mensaje que marcó el alivio en la sala de control, al comprobar que el escudo térmico había resistido las condiciones extremas del reingreso, uno de los componentes más vigilados tras los daños observados en Artemis I.
La nave Orión activó una secuencia de 11 paracaídas que permitieron reducir su velocidad desde mas de 480 km/h hasta cerca de 30 km/h, garantizando un amerizaje controlado y seguro. Esta fase fue fundamental para el exito de la operacion.
La transición de velocidades hipersónicas a subsónicas ocurrió en cuestión de minutos. Este cambio brusco genera enormes presiones sobre la estructura de la nave y la tripulación, siendo una de las maniobras más complejas de toda la ingeniería aeroespacial. Cada segundo fue monitoreado por los equipos de la NASA.
Tras el amerizaje, los equipos de rescate de la Armada de Estados Unidos actuaron de inmediato. Helicópteros y embarcaciones especializadas aseguraron la cápsula y procedieron a la recuperación de los astronautas, completando con éxito una operación perfectamente coordinada. La misión llegó a su fin sin contratiempos
