La escenógrafa dominicana Ángela Bernal impulsa el concepto de narrativa espacial, aplicando herramientas del teatro al diseño de experiencias para organizaciones y marcas.
Santo Domingo.- Cada vez más organizaciones descubren que un evento no solo se recuerda por cómo estuvo organizado, sino por la experiencia y el impacto que genera. Bajo esta premisa, Ángela Bernal propone aplicar recursos del teatro al diseño escenográfico de eventos empresariales e institucionales, transformando los espacios en entornos capaces de comunicar, emocionar y reforzar la percepción de marca.
“En el teatro cada rincón tiene un propósito narrativo. Esa misma lógica puede aplicarse a los eventos y experiencias de las organizaciones”, explica Bernal. “Cuando diseñamos un espacio desde la narrativa, no solo creamos algo visualmente atractivo, sino una vivencia que deja un mensaje y un sentimiento en las personas”.
Arquitecta de formación, actriz por vocación y escenógrafa con más de 18 años de trayectoria en el diseño escenográfico y arquitectura efímera, Ángela ha desarrollado su carrera participando en la creación de escenografías para reconocidas producciones teatrales, muchas de ellas nominadas y ganadoras de Premios Soberano.
Esa trayectoria artística es la base desde la cual hoy traslada el lenguaje escénico al ámbito corporativo e institucional, convencida de que el espacio también puede ser una poderosa herramienta de comunicación y conexión con las personas.

A través de su empresa Tracke Stage, Bernal lidera un equipo multidisciplinario dedicado al diseño conceptual, la gestión y el montaje de escenografías para experiencias de marca, eventos corporativos y museográficos.
Su enfoque busca que cada elemento del entorno —desde la iluminación, el uso de la tecnología y el sonido, hasta la elección y disposición del mobiliario— contribuya a contar una historia y a generar un momento memorable para quienes lo viven.
En un contexto donde las organizaciones buscan nuevas formas de conectar con sus audiencias, colaboradores y clientes, el diseño de experiencias espaciales se consolida como una herramienta cada vez más relevante para comunicar valores, identidad y propósito.
