Santo Domingo.- El Centro de Atención Integral para la Discapacidad (CAID) ofreció, por tercer año consecutivo en su sede de San Juan, la conferencia médico-científica titulada “Autismo: una visión médica, nutricional y emocional”, impartida por profesionales de la salud, docentes universitarios y personal del CAID especializados en la condición.
La conferencia, realizada en colaboración con el Instituto Cardioneurológico CARDIOSURNE, el Servicio Regional de Salud El Valle (SRS El Valle) y la Farmacia Medicar GBC, contó con la asistencia de más de ciento veinte profesionales, entre médicos, psicólogos clínicos, representantes de instituciones públicas, privadas y gremiales del sector salud, así como de las universidades con presencia en la región Sur.
El doctor Héctor Mateo, director médico del CAID San Juan, señaló: “Esta tercera conferencia reafirma el compromiso de la institución con la excelencia, la educación continua y el fortalecimiento de una atención integral, humana y basada en la evidencia para las personas con discapacidad y sus familias, consolidando este espacio como un referente de actualización y formación permanente para los profesionales de la salud en la región”.
La jornada abordó la actualización académica a través de las ponencias: “Del útero al cerebro: impacto de la salud materna temprana en el neurodesarrollo fetal”, a cargo del médico ginecoobstetra Luis Hidalgo; “TEA en la infancia: claves para el abordaje integral desde pediatría”, por el neuropediatra Carlos Alberto Guerrero Peña; “Impacto de la obesidad en TEA: de la condición a la enfermedad”, por la médico nutrióloga Carmen Bueno; “La familia frente al diagnóstico: aceptación, duelo y reorganización emocional desde la psicología clínica”, ofrecida por la neuropsicóloga Carmín Valdez; “Autismo en consulta: cuando la conducta y la sensibilidad importan”, por el psicólogo Briant Taveras; y “Salud mental en el TEA, vida adulta y sus comorbilidades”, presentada por la psiquiatra del CAID Yeremi Bautista.
El gineco-obstetra Luis Hidalgo enfatizó la importancia de que toda mujer en edad reproductiva realice un chequeo preconcepcional para tomar decisiones sobre su salud y hábitos de manera activa, voluntaria y oportuna, y, sobre todo, para garantizar mejores resultados en su futuro estado de gestación. Esto contribuye tanto a su propia salud como a la del feto y el neonato.

Por su parte, el neuropediatra Carlos Alberto Guerrero Peña explicó que, al detectar señales de autismo, el pediatra debe comunicar sus sospechas a la familia de manera clara y empática, informarle sobre sus derechos, los apoyos y recursos locales disponibles, y ofrecer un seguimiento vigilante en las consultas subsiguientes.
Asimismo, la nutrióloga del CAID, doctora Carmen Bueno, al referirse a la obesidad, indicó que es una enfermedad compleja y que en personas con autismo lo es aún más. Añadió que la prevalencia en personas con TEA es generalmente más alta que en la población general, debido a factores de riesgo particulares.
Según la psicóloga Carmín Valdez, existen altos índices de síntomas depresivos y de ansiedad en padres y cuidadores de niños con TEA. De ahí la importancia —agregó— de acompañar a las familias y de ayudarlas a liderar el plan de apoyo, reorganizarse, definir roles, establecer una comunicación más efectiva, gestionar la economía para el cuidado y construir redes de apoyo en la familia extendida, la escuela y la comunidad.
Briant Taveras, terapeuta de entrenamiento a familias del CAID, ofreció una mirada profundamente humana a la atención del autismo infantil en consulta, destacando la importancia de que el centro del proceso sea el niño. Para ello, deben tomarse en cuenta aspectos como la ambientación, sus intereses y el análisis propositivo de su conducta y sensibilidad.
Durante su ponencia, la psiquiatra del CAID Yeremy Bautista invitó a los presentes a concienciar a los padres sobre otras comorbilidades, la salud mental y la vida adulta de sus hijos con TEA, su transición a la adultez, las barreras que pueden encontrar en el futuro para la inclusión y participación social, la educación, el empleo, la sexualidad y qué pueden hacer ahora para que tengan un envejecimiento lo más pleno posible.
