Por José G. Guerrero y Edwin Peña
Una parte considerable de la Historia dominicana se ha escrito en base a tradiciones repetidas sin crítica ni comprobación. El 27 de febrero de 1844 el país conmemora el trabucazo de Mella supuestamente disparado en la Puerta de la Misericordia como el acontecimiento que inició la proclamación de la República.
El trabucazo y la proclamación son verídicos, no el lugar del disparo, ya que se hizo exactamente en la Plaza del Matadero ubicada en el suroeste de la villa de Santo Domingo, cerca del fuerte San Gil, al sur de las actuales calles Palo Hincado y José Gabriel García, y no en la Puerta de la Misericordia que estaba cerrada en ese entonces.
El matadero, cercano al fuerte San Gil, a la costa y a la playa del Tripero, tenía una plaza al norte que llegaba hasta la actual calle José Gabriel García y era abastecido por un corral que llegaba hasta la calle Santomé y por ganado que entraba por la Puerta Grande también llamada del Matadero y de la Misericordia, la cual está más al norte de la muralla, en la esquina de la actual calle Arzobispo Portes. Como en el lugar también se ejecutaban condenados a muerte, en el siglo XVIII la calle de la Puerta Grande (la Palo Hincado) era conocida como calle de los Ahorcados.
El nombre Misericordia de la plaza del Matadero, de la Puerta Grande y del barrio homónimo surgió el 11 de mayo de 1842 cuando después de un terremoto se llevó el Santo Sacramento de la catedral a una ermita o iglesia llamada de la Misericordia.
Los primeros testimonios de Serra, Madiou, E. Puello -refrendados por Galván, el historiador García, Max Henríquez Ureña y otros-, señalan que el trabucazo de Mella se hizo en la Plaza del Matadero y nunca mencionaron la Puerta de la Misericordia como lugar del hecho.

La Puerta Grande o de la Misericordia no tenía una plaza propia y la existente era la Plaza del Matadero, también llamada de San Gil y de la Misericordia. La noche del 27 de febrero dicha puerta estaba cerrada desde 1566 y tapiada desde 1808. Nunca fue un fuerte importante, el 27 de febrero de 1844 no tenía guarnición militar y fue abierta en 1886 para comunicar la ciudad con el barrio de Ciudad Nueva.
En 1843 el barrio y la ermita de la Misericordia se convirtieron en el centro religioso y político más concurrido de la ciudad de Santo Domingo después que un terremoto sucedido un año antes provocó la caída del gobierno haitiano y el triunfo del movimiento de la Reforma, lo que aceleró los planes separatistas dominicanos.
Como los principales templos de Santo Domingo quedaron inhabilitados por el sismo y por la salida anterior de las órdenes religiosas, en la recién construida ermita de La Misericordia hicieron elocuentes discursos y actos religiosos los padres Pedro Pamies, Gaspar Hernández y Tomás Portes, quien vivía al lado de la ermita y rezaba en el día y la noche el rosario en unión del pueblo.
Aprovechando esta efervescencia del barrio, Mella realizó su disparo la noche del 27 de febrero de 1844 en la Plaza del Matadero, aledaña al matadero, a la ermita de la Misericordia y a la casa del vicario Portes, para congregar a separatistas comprometidos y a morosos, y no pudo hacerlo en la Puerta de la Misericordia porque pocos vivían allí por estar cerrada y por un pantano cercano llamado “del Brujo o de la Muerte”.
Aparte de los testimonios más antiguos de Serra y Madiou, un anónimo afirma que Mella disparó su arma “estando ya reuniéndose la gente detrás del matadero y, según Eusebio Puello, citado por Max Henríquez Ureña, la noche del 27 de febrero se le señaló al doctor Caminero que “la reunión debía ser detrás del matadero de la Misericordia”.
Manuel de Jesús Galván en 1883-1884 no citó la Puerta de la Misericordia, sí que los febreristas se reunieron en la Misericordia, al pie del fuerte San Gil, y que Mella tiró su pedreñal. En 1889 dicho autor y el historiador García, en una polémica por la prensa, concordaron en que Mella proclamó la República y disparó su arma en la Plaza de la Misericordia.
El trabucazo de Mella no lo mencionó su propio autor, tampoco Federico Henríquez y Carvajal en su apoteosis en 1891, ni el historiador José Gabriel García en su Historia publicada en 1894, ni el febrerista Ramón Alonso Ravelo quien el 27 de febrero de 1894 dijo “nos presentamos en grupo en la plaza de la Misericordia y a las 10:30 de la noche marchamos al Conde”.
El primer libro de texto que afirmó que los febreristas se reunieron en la Puerta de la Misericordia y que Mella disparó en ese lugar su trabucazo fue Resumen de Historia Patria de Bernardo Pichardo, publicado en 1922, año en el que los norteamericanos rompieron la muralla para agrandar el matadero hasta la calle Pina y la esquina del Gimnasio Escolar, y destruyeron definitivamente todo vestigio de la Plaza del Matadero y de la ermita de la Misericordia. En 1942 Trujillo trasladó el matadero al kilómetro 6 de la Carretera Sánchez, actual Avenida Independencia.
A partir de 1945, después del centenario de la República y del traslado de los restos de Duarte, Sánchez y Mella al Altar de la Patria, se hizo costumbre afirmar que Mella disparó su trabucazo en la puerta de la Misericordia. La Puerta del Conde, convertida en Altar de la Patria, se asoció a la Puerta de la Misericordia para conjugar el inicio y la culminación de la proclamación de la República. El matadero, su plaza y la ermita de la Misericordia desaparecieron y sólo dicha puerta siguió llamándose de la Misericordia.
No obstante, desde 1948 el trabucazo y la proclamación de la República se ubicaron en Ciudad Nueva, por lo que el primer busto de Mella fue colocado en el lado oeste de la Puerta de la Misericordia, donde muchos constitucionalistas en 1965 se tiraron fotos.
En 2006 Juan Daniel Balcácer, presidente de la Comisión de Efemérides Patrias, trasladó el busto de Mella a la cara este de la puerta -donde hoy está- y el de Sánchez que allí estaba lo llevó al Baluarte del Conde.
En resumen, la tradición fijó el trabucazo de Mella en la Puerta de la Misericordia después que la plaza y la ermita de la Misericordia desaparecieron, se pobló el barrio de Ciudad Nueva y se abrió la Puerta Gande. Actualmente casi todos los historiadores afirman erróneamente que la reunión de patriotas y el trabucazo se hicieron en la Puerta de la Misericordia. Definitivamente, Mella disparó su arma en la hoy desaparecida Plaza detrás del Matadero, en donde hoy están las plazas de Carlos Gardel y del coronel Lora Fernández, y sólo a partir del siglo XX, cuando todos los vestigios físicos y humanos de la noche del 27 de febrero desaparecieron, se viene afirmando erróneamente que el trabucazo de Mella sucedió en la Puerta de la Misericordia.
Este error repetido hasta la saciedad en libros de texto, escuelas y universidades del país demuestra que la historia dominicana se ha escrito en base a tradiciones erróneas que la historiografía no revisa ni corrige.
Es tiempo de rescatar el lugar exacto del trabucazo de Mella -la plaza del Matadero, no la Puerta de la Misericordia- y enmendar la Historia errónea que ha sido escrita y repetida hasta el momento.
