Amari y Javar compartían parte del esternón, el diafragma, la pared abdominal y el hígado. Un equipo de más de 20 especialistas realizó la cirugía en el Hospital Infantil de Filadelfia, en Estados Unidos
El embarazo de Tim y Shaneka Ruffin cambió drásticamente cuando, durante una ecografía de rutina a las 12 semanas, descubrieron que sus hijos eran gemelos siameses.
La noticia trajo un dilema muy difícil para los padres, ya que les recomendaron interrumpir el embarazo. Shaneka recordó a Abc News que “cuando dijeron que lo mejor era interrumpir el embarazo, hubo muchas emociones”. infobae.com
Sin embargo, la familia decidió buscar una segunda opinión en el Hospital Infantil de Filadelfia (CHOP), donde se les dio una nueva esperanza: a pesar de que sus hijos compartían órganos vitales, podían ser separados con éxito.
Los niños nacieron el 29 de septiembre de 2023 por cesárea, pesando en conjunto alrededor de 2,7 kgs., Estos gemelos onfalópagos estaban unidos por la parte inferior del esternón, el diafragma, la pared abdominal y el hígado.
La complejidad de su condición requería una minuciosa planificación para la operación de separación. Según el CHOP, se realizaron múltiples estudios de imágenes, incluidos ultrasonidos, resonancias magnéticas y ecocardiogramas fetales, para estudiar su anatomía y trazar un plan que garantizaría un nacimiento seguro.
