LLYC Fundación cambia de nombre. A partir de ahora se llama Fundación José Antonio
Llorente en reconocimiento al legado que ha dejado el fundador de la firma, un líder
visionario que creía en el poder de la comunicación para generar transformación social, con
un enfoque intergeneracional que apueste por los jóvenes como un motor de cambio y
progreso.
Su apuesta por la tecnología no era solo por su novedad, sino por su potencial para
mejorar capacidades, brindar nuevas oportunidades y crear soluciones innovadoras.
Para continuar con este legado, Irene Rodríguez ha sido nombrada nueva presidenta de la
Fundación.
En esta nueva etapa del proyecto le acompañan como patronos Francisco
Sánchez-Rivas, Mara Llorente, Luisa García, Ibo Sanz, Luis Martín, Teresa Rey, Juan Eduardo
Hernández y María Claudia Gnecco.

“Vamos a seguir generando valor social a través del Marketing y Corporate A7airs, con la
!rme convicción de que la comunicación es una herramienta poderosa que genera
transformación. José Antonio creía firmemente que la comunicación ayuda a generar
entendimiento y confianza entre personas, empresas e instituciones, fundamentales para el
progreso económico y social. Una herramienta muy poderosa que puede ayudar a resolver
grandes desafíos de nuestra sociedad. Ese es el gran legado que nos deja”, afirma Irene
Rodríguez.
La Fundación, que renueva su identidad, centrará su plan estratégico de los próximos tres
años en impulsar la tecnología en niños y jóvenes como motor de cambio y progreso, con
proyectos orientados a la alfabetización digital y el buen uso de la misma.
Alejandro Romero, Socio y CEO Global de LLYC, dijo: “José Antonio siempre creyó en este
proyecto, generó oportunidades de crecimiento para los jóvenes, viendo en ellos no solo el
futuro de LLYC sino también una fuente constante de innovación y energía para la sociedad.
Comprendió el inmenso potencial de los jóvenes como impulsores de cambio y progreso. Su
entendimiento del liderazgo, su capacidad de anticipar el futuro y su apuesta por la juventud
nos han guiado y nos seguirán guiando en los años venideros. Nos enseñó que el verdadero
éxito se mide por el impacto positivo que dejamos en los demás y en el mundo».
