Sáb. Oct 23rd, 2021
Entrega de estatua ecuestre del General Gregorio Luperón

Entrega de estatua ecuestre del General Gregorio Luperón
Entrega de estatua ecuestre del General Gregorio Luperón
Santo Domingo.-Una estatua ecuestre del Héroe de la Restauración, general Gregorio Luperón, le fue entregada al Ministro de Estado para Políticas de Integración Regional, Miguel Mejía, por el Ministro de las Fuerzas Armadas, Almirante Sigfrido Pared Pérez, como expresión y símbolo de la liberación de los pueblos.
El Almirante Pared Pérez entregó la efigie del general Luperón al Ministro Mejía, en ocasión de una visita de cortesía al Ministerio de las Fuerzas Armadas, donde conversaron sobre distintos temas de interés nacional.
Al recibir la distinción de su amigo, historiador y ministro de las Fuerzas Armadas, Miguel Mejía dijo que la recibe con orgullo, aprecio, con sinceridad y que la colocará en su Despacho en el Palacio Nacional para mantener vivo el recuerdo de la Espada de la Restauración que fuera el general Gregorio Luperón.
Agradeció al ministro Pared Pérez el gesto de desprenderse de tan valiosa efigie de Luperón, la cual a su modo de valorar simboliza una de las más nobles luchas de general alguno en la historia de la humanidad en su esfuerzo por liberar a su país de la dominación ante poder o fuerzas extranjeras.
Poco recordado por algunos y subestimado por otros, para el ministro Mejía, el general Gregorio Luperón es hoy por hoy símbolo de libertad y expresión de desprendimiento, sencillez y sacrificio por la Patria.

Trayectoria de Gregorio Luperón.
Gregorio Luperón nació el 8 de septiembre de 1839 y falleció el 20 de mayo de 1897. Fue militar y político. Presidente de la República Dominicana, un efímero período entre 1879 y 1880.
Desde muy joven, a los 12 años, estuvo dedicado al trabajo productivo al ser encargado, en Jamao, de los cortes de caoba de Pedro E. Dudocq, su protector, en cuya casa leyó, entre otros libros, Las Vidas paralelas de Plutarco. Y a los 19 años, en 1858, instaló una casa de comercio en Yásica.
Teniendo Luperón la edad de 22 años, Pedro Santana, líder de la facción de los terratenientes y hateros, quien había sido militar y primer presidente de la República, produce la llamada Anexión a España (1861-1865), con lo cual logró que la Monarquía española le concediera el título Marqués de Las Carreras.
Luperón forma parte del grupo de dominicanos que se rebelan contra este hecho. Como producto de esta rebeldía, es hecho prisionero. Logra escaparse y se va al exilio aHaití, Estados Unidos y Curazao.
Al tiempo, regresa en forma clandestina por Monte Cristi y toma parte en el Levantamiento de Saban. Tras una primera derrota se retira a las montañas y desde La Vega fomenta la rebelión, hasta que después del llamado Grito de Capotillo el 16 de agosto del 1863, alcanza la jefatura de un Cantón, y luego el rango de general.
Fue un hombre de un fuerte sentido patriótico y de gran valor en el uso de las armas y las estrategias de guerra. Por estos méritos se le designa Jefe Superior de Operaciones en la Provincia de Santo Domingo, se bate de frente al ejército español, que era comandado por Pedro Santana, por entonces, Marqués de Las Carreras. Pese a ser poderoso y disciplinado, el ejército español, fue derrotado en una estrategia de guerra de guerrillas, debido esto, a la inferioridad en número y en calidad de medios por parte de los rebeldes.
Vencido el ejército español, aceptó el cargo de Vicepresidente de la Junta Gubernativa. Restaurada la República, regresó a su pueblo natal, Puerto Plata, rodeado de la admira¬ción y del cariño del pueblo dominicano que lo aclamó y lo aclama desde entonces, como la espada más firme en defensa de sus ideales patrios.

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